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El primer concepto que debemos dejar muy claro al cliente es que, al abordar el tema de los tratamientos de acné, si bien es cierto que suscitan muchas inquietudes porque se manifiesta en el área facial, son mucho más que antiestéticos, ya que detrás de ellas existe siempre una alteración hormonal, más o menos importante, de la producción sebácea, localizada principalmente en el rostro y en el tronco. Suele aparecer en la adolescencia, aunque son cada vez más las personas que lo padecen en la edad adulta.

El acné es una afección cutánea la cual se produce por la bacteria Propinobacterium acnes, que habita sobre y en las glándulas sebáceas. Estas glándulas están debajo de la piel y producen una sustancia llamada sebo. Los poros están conectados a estas glándulas a través de un canal que se llama folículo. Dentro de estos folículos, el sebo transporta células queratinizadas hasta la superficie de la piel dando lugar al acné.

Según el estado en el que se encuentra existe dos fases:

  • Acné activo: es aquel donde prolifera la bacteria en una fase activa, es decir, generando sebo y produciéndose el acné pustuloso.
  • Acné pasivo: se manifiesta después de la fase de acné activo, dando lugar a las cicatrices producidas por la eliminación del acné pustuloso.

Se produce una obstrucción folicular por parte del exceso de sebo, combinada con la descamación de las células epiteliales y que acaban dando lugar a comedones, y formación de manifestaciones inflamatorias. Todo ello provoca la aparición de lesiones acnéicas, que pueden irritarse y empeorar por diferentes causas; como pueden ser el rascado, mala higiene, ciertos cosméticos, la cal, factores genéticos, hereditarios, hormonales, dietéticos, factores ambientales…etc.

cómo eliminar el acné en beauty store Zaragoza

Disponemos de tecnología revolucionaria, basada en la acción de la Luz Intensa Pulsada (IPL), para causar la desaparición de la bacteria causante del molesto e antiestético acné.

Para ello se utiliza un pulso de luz con una longitud de onda de 400nm que actúa sobre la epidermis y más concretamente sobre los vasos sanguíneos que alimentan a las glándulas sebáceas, consiguiendo que éstas produzcan menos sebo, y al mismo tiempo se elimine la bacteria que se ha formado por la infección sin daño alguno para nuestra piel.

Además se cuenta con la ventaja de que ayuda a la hiperpigmentación de la piel por lo que también se tiene resultados en cuanto a disminuir las posibles marcas que el acné pudiera haber dejado en nuestro rostro años atrás.

Los peelings químicos también nos ayudan mucho, tanto a erradicar el acné como a eliminar las cicatrices o secuelas que nos hayan podido quedar.

Estas dos técnicas  las alternaremos con  tratamientos cosméticos, (punta de diamante, algas, Catio vital)  que nos ayudarán a realizar una buena higiene de la piel y mantener la hidratación la elasticidad de la piel en perfecto estado.

Tanto la luz pulsada como los peeling químicos, son tratamientos que sólo se pueden realizar en otoño o invierno, ya que tenemos que evitar la exposición al sol durante su realización.

Tras pocas sesiones, se logra la desaparición total del acné en la zona tratada;  basta con mantener una higiene extrema de la zona tratada y aplicar los cosméticos adecuados para este problema, siempre bajo el consejo y asesoramiento de un técnico cualificado.